3.1 Necesidad de filtrar la información


—

por

Vivimos en un mundo donde la información está en todas partes y al alcance de cualquiera. El problema no es la falta de información — es exactamente lo contrario: hay demasiada. Y junto con ella, también hay demasiada gente tratando de vender algo. En este negocio necesitas aprender a filtrar. En redes sociales es muy…

Vivimos en un mundo donde la información está en todas partes y al alcance de cualquiera. El problema no es la falta de información — es exactamente lo contrario: hay demasiada. Y junto con ella, también hay demasiada gente tratando de vender algo.

En este negocio necesitas aprender a filtrar.

En redes sociales es muy fácil encontrarse con mensajes que prometen que el negocio inmobiliario es simple, rápido o casi automático. A mí me llegan constantemente. Todos los días aparecen anuncios ofreciendo "oportunidades únicas": sitios supuestamente imperdibles, casas con Section 8, departamentos que prometen rentabilidades extraordinarias o modelos de inversión que parecen demasiado buenos para ser verdad. Y, como probablemente ya imaginas, muchas veces lo son.

Esto no significa que no existan buenas oportunidades en el mercado, ni que todos quienes participan en él estén "vendiendo humo", como decimos en Chile. Lo que significa es que el negocio inmobiliario — como cualquier negocio serio — requiere trabajo, análisis y un mayor o menor grado de involucramiento. No existe la plata fácil, aunque muchas veces este negocio se presente envuelto en ese lenguaje.

A medida que avances en tu proceso de aprendizaje, vas a ir desarrollando una mirada crítica frente a la información que consumes. No todo lo que se ve en internet refleja la realidad completa del negocio. Algunas cosas están simplificadas, otras exageradas y otras simplemente están diseñadas para captar tu atención. Filtrar esa información es parte del proceso de convertirse en inversionista. A medida que estudias y entiendes cómo funciona el sistema, se vuelve más fácil distinguir entre lo que es una oportunidad real y lo que es meramente un trabajo de marketing.

En mi caso, me "bombardeé" de información por mucho tiempo. Escuché muchísimos podcasts, algunos para principiantes y otros en materias bien específicas — como aspectos tributarios o las alternativas y beneficios de estructuras corporativas — y todos me aportaron algo. A veces incluso me dormía escuchándolos y, estoy seguro, algo me fue quedando. El proceso de aprendizaje en este negocio rara vez es prolijo: uno salta de un tema a otro, se obsesiona con algo y después lo abandona, vuelve a retomarlo meses después con otra perspectiva. Así fue para mí. Y así probablemente será para ti. Lo que importa es que no pares de aprender.