Este es uno de los momentos más temidos, especialmente cuando estás partiendo. La propiedad está lista, el dividendo hay que pagarlo igual, pero no hay arrendatario.
En mi experiencia, la vacancia tiene causas distintas según el momento. A veces es el precio — la propiedad está publicada por encima del valor del mercado. En general, enero y febrero son meses más lentos. A veces la calidad de la publicación te juega en contra. Hay que preocuparse de tener buenas fotos, bien iluminadas y la casa ordenada y, por supuesto, tener una descripción completa y atractiva.
Si una propiedad está vacante por más de dos o tres semanas, es necesario tener una conversación directa con el *property manager*: ¿cuántas consultas ha tenido la propiedad? ¿Cuántas visitas? ¿Qué feedback han dado los interesados? Si hay consultas pero nadie visita, el problema es el precio o las fotos. Si hay visitas pero nadie firma, el problema puede ser la condición de la propiedad o la competencia del mercado.