El *eviction* es probablemente el escenario que nadie quiere, pero que desgraciadamente existe — y a medida que escalas, es prácticamente inevitable que te toque en alguna de tus propiedades. El proceso legal para desalojar a un arrendatario que no paga varía significativamente según el estado. En estados que son *landlord friendly* — que es donde recomiendo invertir — un *eviction* no contencioso puede resolverse en dos a tres meses. En estados *tenant friendly* ese mismo proceso puede incluso superar el año.
En términos de costo, un *eviction* típico en mis mercados puede estar entre USD 1.000 y USD 1.500 en honorarios legales, más el tiempo de vacancia. El rol del *property manager* en este proceso es central. Tu rol como propietario es tomar la decisión de proceder cuando el *property manager* te lo recomiende — y no postergarlo por incomodidad emocional.
En mi primer caso de *eviction* usé lo que se llama coloquialmente el *cash for keys* — le ofrecí al arrendatario pagarle USD 1.000 en cash a cambio de desalojar voluntariamente la casa en un plazo de una semana. Fue la decisión correcta: más rápido, más barato y sin el desgaste de un proceso judicial. Afortunadamente la estrategia resultó y me dejó la casa en muy buen estado — mucho mejor de lo que me esperaba. Le pagué los USD 1.000 y quedamos todos contentos. En total, no recibí rentas por tres meses, más el pago de los USD 1.000.