Tengo una regla intransable: todas mis propiedades deben tener *cash flow* positivo desde el primer mes.
En mi experiencia como coach he visto que frecuentemente los inversionistas extranjeros compran propiedades con flujo negativo. Generalmente, lo hacen por dos razones: la primera es que no saben sacar bien los números. La segunda es que sí saben, pero están apostando exclusivamente a la apreciación futura y eso les justifica tener un *cash flow* mensual negativo. Como vimos en el Capítulo 2, la apreciación o plusvalía es una de las cuatro formas en que se gana en este negocio — y no estoy diciendo que haya que ignorarla. Lo que sí digo es que depender exclusivamente de ella para que la inversión funcione es – no quiero decir una apuesta- pero sí apostar a una variable que no controlas. Para alguien que opera desde otro país, un escenario de *cash flow* negativo es especialmente incómodo — estás cubriendo un déficit mensual en dólares desde tu país, lo que frecuentemente es caro y deficitario.