AGRADECIMIENTOS


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por

Al mirar en retrospectiva el camino recorrido para dar vida a esta obra, mi corazón solo puede volcarse en agradecimientos. En primer lugar, elevo mi gratitud a Dios, por su presencia providencial y permanente, por ser la luz constante que ha iluminado mis pasos y guiado mis decisiones tanto en los días de calma como…

Al mirar en retrospectiva el camino recorrido para dar vida a esta obra, mi corazón solo puede volcarse en agradecimientos. En primer lugar, elevo mi gratitud a Dios, por su presencia providencial y permanente, por ser la luz constante que ha iluminado mis pasos y guiado mis decisiones tanto en los días de calma como en las horas de mayor complejidad.

Mi reconocimiento infinito y filial a mis maravillosos padres. Ambos fueron educadores de alma y profesión y supieron sembrar en mí, a través del testimonio imperecedero de sus vidas, las primeras enseñanzas y aquellas certezas morales que hoy constituyen los cimientos de mi caminar. Este libro es, en esencia, el fruto tardío de la siembra noble que ellos realizaron en mi corazón.

A partir de ese sagrado legado familiar, tuve la bendición de edificar mi propio hogar. Agradezco desde lo más hondo de mi ser a Paulina, mi gran y comprensiva esposa, el tierno pilar que supo acompañar con infinita generosidad mis desvelos y pasiones por el servicio público. A mis tres amados hijos, Álvaro, Paula y Camila, hoy profesionales íntegros, quienes con su crecimiento y rectitud justifican cada uno de mis esfuerzos y llenan de orgullo mis días.

Finalmente, dedico este trabajo con toda la ternura de mi alma a la mayor de mis alegrías, mis tres preciosos nietos: Cristóbal, Ignacio y Gonzalo. Para ustedes, pequeños míos, entrego estas páginas, con el ferviente anhelo de que el día de mañana encuentren en ellas una brújula que les recuerde que la verdadera grandeza del ser humano reside siempre en lo invisible.

**CONTRAPORTADA**